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un año

viernes, 16 de diciembre de 2011




El 16 de diciembre de 2010 publicábamos el primer post. Ha sido un año muy intenso y estresante, de altibajos emocionales; después de 365 días, 152 entradas y casi 30000 visitas parece que nada ha cambiado y sin embargo, todo lo miramos con otros ojos. ¿Ha sido este el año en que nos hemos hecho mayores y hemos decidido decirles a los políticos que están aquí para trabajar para nosotros? 

No lo sabemos. Por lo pronto, las dos personas que queríamos quitarnos de vista y que más enturbiaban nuestro descanso, han caído: uno jubilado a las sombras del poder y el otro al banquillo de los acusados... ¡sí claro! ahora nos diréis que no han caído por culpa de este blog ¡no sabéis hasta donde llegan nuestros tentáculos! (¿Sabrán que existimos? No creo). Aún así el PP ha sacado la mayoría absoluta más aplastante de la democracia y su poder llega desde los delegados de clase en párvulos hasta los parlamentos interestelares. No hay estamento que no sea azul. ¿Perderá alguna vez en Castellón? No lo verán mis ojos. 

También ha sido el año en que dejamos de ver TV3 y Castellón despertó de un letargo secular y salió a la calle a protestar. No la devolvieron. Una protesta que no abandonamos cuando unos chavales hicieron noche en la puerta del Sol creando el 15-M, el primer movimiento de protesta global. De eso ya hace 7 meses y las listas electorales siguen plagadas de corruptos, la ley electoral es una farsa, los mercados siguen dictando las leyes... igual pensáis que es poco tiempo para cambiar tantas cosas, pero pensad en lo que tardaron en modificar la constitución. No es falta de tiempo es falta de voluntad. Quizás nosotros si que hemos aprendido a hablar a los políticos de tú a tú, pero aún falta que ellos aprendan a escuchar.  

Lo único seguro es que después de un año mirando a nuestro alrededor comprendemos menos cosas, pero que contarlas y compartirlas nos hace sentirnos menos solos, menos locos. Nada cambia, pero si intentamos mejorar el metro cuadrado que nos rodea, a lo mejor salimos todos ganando. Con esa idea nacimos, con esa idea seguimos. Aunque vivamos en la tierra de los grandes eventos que no tiene medicinas para quimioterapia, aunque esta tierra colapse por las deudas y nos tengan que rescatar, esperamos poder hablaros de eso, o de un grafiti, o de un concierto, o reírnos de nosotros mismos... porque la vida son 4 días y estos no van a jodernos los que nos quedan. 

Salud y mil gracias a todos los que escriben, piensan y leen este blog. 

Pd. Salud de verdad, no os pongáis malos ahora a no ser que tengáis familia en el extranjero.


museo al aire libre

martes, 13 de diciembre de 2011

Mural de Planchadell

Todos hemos visitado este Museo sin querer; todos conocemos de memoria sus obras sin saberlo. El Museo al aire libre viene a ser como las gaiatas: algo que a fuerza de verlo desde siempre hemos acabado cogiendo cariño. A principios de los 80 se intentó tapar (que no solucionar) un problema evidente que  habíamos creado: las terribles medianeras de Castellón. Dimos los lienzos más grandes a los artistas más importantes del momento.

Forman parte del catálogo una obra de Planchadell; Construcción creciente, de Prades; Transformación, de Ripollés; Máquinas arrepentidas o el lenguaje de las flores de Tasio; El camino de la Vida, de Traver Griñó; La Plana és una donzella, de Vidal Serrulla; Paloma blanca, de Romualdo Gil Arabí; sin título, de Perla Flors y Paco Colom o Jóvenes ecologistas, de Salva Gallén; o Los niños y las niñas de Castellón a todos los niños del mundo, de Ripollés, restaurado recientemente. 

Los problemas urbanísticos requieren soluciones urbanísticas y esta no lo es, pero la idea nos dotó de una de las colecciones más importantes de pintura mural del país (alumnos de Bellas Artes de Valencia vienen a Castellón a estudiar estas obras inmensas). Nos hubiera gustado dar una explicación de cada obra bajo la foto, comentar algo sobre el autor, el motivo, etc, pero no tenemos ni idea y mejor no divagar que el tiempo es muy valioso. No sería una mala idea que algún ente público editara un catálogo con algunos datos sobre la obra y el artista junto a un mapa, para dotar a la ciudad de una nueva parada en la ruta alternativa. Nosotros comenzamos una breve recopilación nada exhaustiva más un añadido: la última foto es de un mural de 2010 que no pertence a la iniciativa original. Quizás algún día podamos dar más lienzos a los artistas del momento. Medianeras nos siguen sobrando.

Paloma blanca, de Romualdo Gil Arabí.


Sin título, de Perla Flors y Paco Colom.


Los niños y las niñas de Castellón a todos los niños del mundo, de Ripollés.


Transformación, de Ripollés.


La Plana és una donzella, de Vidal Serrulla.

Música en la ciudad, de Amaury Suárez (2010).







el paralelo y el meridiano

lunes, 12 de diciembre de 2011


Manuel Vicent, en su novela "León de ojos verdes" que sucede en el Voramar, escribía unas líneas con las que muchos nos hemos identificado en algún momento de nuestra vida. Era un diálogo entre el joven protagonista y su viejo amigo:

—Cuando miro esas ciudades en el atlas con sus mares lejanos, parece que están a mi alcan­ce con sólo señalarlas con el dedo. Las imagino lle­nas de emociones y de aventuras. Un día me iré. 
—Vete si quieres, pero antes mira si hay algo que valga la pena a tu alrededor.
 —En Castellón no hay nada, doctor, nunca pasa nada. Por aquí sólo pasa el paralelo cuarenta y el meridiano cero —exclamé con un falso desánimo sólo por hacer un alarde de ingenio.
 —Bueno, ¿te parece poco? —exclamó el doc­tor con el énfasis de quien acaba de descubrir un hecho muy importante que había ignorado.

Todos hemos sentido la necesidad de huir de nuestra ciudad en busca de otros horizontes; de otros aires; de otros porcentajes de paro; esa necesidad es intrínseca al ser humano y aumenta si hablamos de un 'homo castellonensis'. Pero da igual lo lejos que estemos, siempre encontraremos el camino a casa, solo hemos de buscar en un mapa el punto donde se cruzan el paralelo 40 y el meridiano 0, el de Greenwich.

Si seguimos fielmente a nuestro GPS entonces apareceremos aquí, en el parque del Meridiano. Este desconocido lugar (aunque aparezca marcado con una X en todos los mapas) está precioso en estas fechas, con las hojas en el suelo, el reflejo en la acequia, el silencio... se accede por el camí La Plana girando a la izquierda por el camí de la Donació. Una buena idea es pasear en bicicleta entre las acequias, los huertos, los chalets y los cientos de giros escondidos que nos esperan a sólo 10 minutos del centro de la ciudad.

¿Habéis pensado en salir de aquí? ¿Lo habéis hecho? ¿Dónde nos recomendáis escondernos de nuestros dirigentes y vecinos? Está bien irse, pero hay que saber si algo merece la pena a nuestro alrededor.



la vida de los peces

viernes, 9 de diciembre de 2011



"La vida de los peces" es una película pequeñita, esas que nos recuerdan que el cine está hecho de imágenes y palabras, no de dinero. Toda la película sucede en una noche, en una fiesta, en el momento de las despedidas, cuando se agolpan todas las palabras y ninguna sale... pero la historia se disgrega en cientos de pasados distintos, versiones, malentendidos, recuerdos, desencuentros... Ángel regresa a Chile diez años después de dejarlo todo a medias. El tiempo no ha cerrado ninguna de las heridas y todas están esperando detrás de cada puerta de la casa.

"La vida de los peces" es una película de mucho diálogo en un idioma que desconocemos, aunque pensemos que es el mismo, el chileno. Pero los huecos que no comprendemos los rellenamos con palabras universales como 'dolor', 'pérdida', 'rencor', 'amor'... A veces no hace falta más: una casa, un buen guión, actores creíbles... y la emoción florece sin artificios.

"La vida de los peces" ganó el Goya a la mejor película hispanoamericana y la podemos ver este fin de semana en el Paraninf de la UJI. El sábado a las 19:30 h y a las 22:30 h en una sala vacía pero llena de gente que no gusta del fútbol; y el domingo a las 19:30 horas. Si la veis, ya nos diréis que os ha parecido esta película pequeña, profunda y sincera.

la que se avecina

jueves, 8 de diciembre de 2011

"El que avisa no es traidor" deben pensar los que van a levantar la nueva casa en la avenida del Lidón esquina Puig Roda. Han dejado la pared medianera sobre una preciosa, sencilla y reformada casa, para que nadie se lleve a engaño: el nuevo edificio no estará a nivel con su vecina; no tendrá la misma altura. 

¿La misma altura? Eso no es propio de la arquitectura castellonense. De hecho, la casa que estaba antes en su lugar tampoco la tenía. Los desniveles vienen de lejos, pero al menos era una casa respetuosa con el entorno; una de esas casas en las que nadie se fija porque son discretas y humildes, típicas del ensanche de Castellón... lo que en cualquier otra parte se mantiene, se conserva y se potencia, aquí se destruye. Aunque sea en el mismísimo centro. No valoramos nuestra sencilla arquitectura de ciudad mediana e imponemos una arquitectura de ciudad mediocre. Ese es nuestro rasgo significativo: más nuevo, más alto, más caro y mejor que tú... y que queden las medianeras bien visibles como prueba de mi poder y de nuestro progreso. Abajo las casa de 2 plantas, abajo las casas estrechas y pobres del centro, abajo los masets... El desarrollismo de los 60, en Castellón duró hasta el 2008.

Si paseáis por Castellón mirando hacia arriba, preguntáos como sería nuestra ciudad si se hubieran conservado y reformado todas las casas tradicionales de la ciudad, si no se hubieran construido edificios de 9 plantas en el casco antiguo, si hubiéramos tenido el orgullo (bien entendido) de mantener nuestra identidad, representada en nuestras construcciones humildes y sencillas de ciudad mediana. Puede que el resultado fuera pobre, pero no sería tan mediocre. 

historias tristes de tristes cines

martes, 6 de diciembre de 2011






"El color de la noche" (1994) no pasará a la historia del cine mundial, pero sí a la historia del cine castellonense. Una película terrible que ha quedado en la memoria colectiva porque Bruce Willis pegaba un polvo bastante explícito en una piscina. Era la época post-Instinto Básico y toda película necesitaba un "polvo del siglo" para triufar. El rumor de que en el cine Condal 2 se podía ver sexo se corrió (lo siento) como la pólvora entre los colegios de Castellón. No existía internet y el sexo en movimiento estaba muy buscado. El resultado fue que después del estreno de "El color de la noche", el obispado de Castellón, dueño del Condal 2 (antiguo salón San Pablo), lo cerró para siempre.

Fue el primer cine que vi cerrar. Tras él cayeron en cascada el cine Saboya, el cine Azul y el cine Rex. No recuerdo los años, pero sí la idea de que el cerco se iba cerrando sobre los paseos a media tarde que terminaban en una película. El taquillero del Rex me llegó a preguntar en una ocasión si me importaba volver otro día, porque era el único espectador y no les salía a cuenta pasar la película solo para mi. Me fui un poco perturbado, claro. Los cines Casalta, con su sala Tárrega y Pórcar y el prestigio de traer títulos diferentes, duraron un poco más hasta que se convirtieron en un chino. Los ABCD Rafalacena se aliaron con la filmoteca de Valencia y trajeron ciclos de cine clásico e independiente, ciclos que no atraían a casi nadie. Fueron los últimos cines de Castellón en cerrar.

La forma del ocio estaba cambiando, se habían abierto las primeras multisalas en la ciudad del transporte y la gente prefería ir en coche a por un McMenú y ver una peli en los Ábaco. Los cines del centro, envejecidos, obsoletos e incómodos, no cogieron el tren del progreso y fueron abandonados por el público, sumando sus nombres a una larga lista que solo conocí de oídas: el Rialto, el Sindical, el Goya, el Capitolio, el Romea, el Oeste, el Avenida, el Astoria... los cines de Castellón, una especie extinguida por la selección natural.

Sus salas estaban llenas de recuerdos; vuestros recuerdos, los nuestros. Os invitamos a comentar aquí películas que visteis, momentos memorables, sesiones dobles, metidas de mano (¿?), besos furtivos, anécdotas, primeros novios... ¿para qué? Para recordar algo que no sabemos si volverá.


Ver cines muertos en castellón. en un mapa más grande

practicar el medievo

domingo, 4 de diciembre de 2011






Pasear por Castellón un domingo por la mañana, por muchas caritas que veas, es una mala idea: no hay  mucho que ver y no hay nada que hacer. Pero hasta el martes, hay una parada interesante en la ciudad: un mercado medieval situado entre la plaza de las Aulas y la calle Mayor. En una época que todo nos invita a comprar y consumir, mejor hacerlo en pequeños comercios y con productos artesanos. Quesos, embutidos, cecinas, encurtidos, creaciones artesanales... con zona para comer un buen costillar o un falafel. Además se puede probar de todo en todos los puestos, así el paseo se convierte en semi-almuerzo, y eso ya es harina de otro costal.

Pero no nos engañemos, el mercadillo medieval viene a ser como la feria Alternativa con paja en el suelo y tenderos disfrazados con tela de saco. En esta ciudad a cualquier cosa se le llama medieval. Proponemos, para darle más realismo y verosimilitud, una serie de elementos imprescindibles para viajar de verdad a la edad media: se necesitan entre 8 y 10 leprosos que pidan dinero por la calles haciendo sonar una campanilla; que algunos médicos hagan sangrías a diestro y siniestro a los afectados por la peste; que el gobernador ejerza su derecho de pernada con alguna virgen de la villa; que los vecinos vacíen sus orinales cargados por los balcones al grito de "agua va"; que alguien sea azotado en la plaza por algún vicio o perversión como la masturbación; que la inquisición realice un par de ejecuciones públicas por brujería y por semitismo (aunque las hogueras sean más de Valencia, las aceptaríamos si el juicio es lo suficientemente cruel)...

En definitva, lo que tenemos aquí es una Edad Media descafeinada, respetuosa con los derechos humanos y la convención de Ginebra, donde la mujer tiene voz y voto, donde la ciencia tiene más peso que la Iglesia y la superstición, donde las carnes se venden con sello de la UE y los panes sin moho... ¡esto ni es Edad Media ni nada! Pero si sabéis perdonar estos anacronismos históricos, podréis pasear sin temor a que os ajusticien en público y además, probar los mejores productos de la tierra y la "contornà".

PD.- Hablando de anacronismos, hay dos payasos que no tienen desperdicio.