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rosquilletes de la mustia

jueves, 3 de mayo de 2012


Niños sentaros, voy a contaros algo. Esta historia ocurrió hace muchos muchos años, antes de que los lobbies de la bollería industrial nos embutieran con dónuts, xuxos, bollycaos, phoskitos, tigretones... y sus consiguientes evoluciones, mucho antes de que existiera la PS3 y el Tuenti. En aquellos tiempos los niños de Castellón solo conocíamos un tipo de merienda y almuerzo de patio: las rosquilletas, barritas de pan crujientes muy típicas de la zona y muy desconocidas fuera (hasta la llegada de los restaurantes italianos creíamos que éramos los únicos del mundo que las comían). Las rosquilletas acompañaban cualquier excursión o viaje con la familia, incluso los jóvenes que estudiaban fuera se llevaban un cargamento de rosquilletas para disfrutar de un sabor 100% castellonero en esas ciudades que desconocían la receta.

La receta, sencilla (60 g de aceite de oliva, 200 ml de agua, 25 g de levadura fresca, 400 g de harina de fuerza, 10 g de sal y 1 pizca de bicarbonato; receta completa aquí), fue llevada a la perfección por la familia de panaderos del horno que hacía esquina en la calle Mayor con Sanchís Abella (edificio ahora desaparecido). Si bien hicieron de las rosquilletas una obra de arte, fue Margarita, la mujer 'fadrina i de poca espenta' que las dispensaba, las que las convirtió en un mito: las rosquilletas de la Mustia.

Durante los 60, los 70 y los 80, Margarita, con sus labios y uñas rojísimos y su cara de 'fava', contó, recontó, envolvió y entregó las mejores rosquilletas de Castellón (y por ende, del mundo) a varias generaciones. Ante su puerta se formaban largas colas para comprar las archifamosas rosquilletas, sobre todo los días de cine, pues merecía la pena la espera y el suplicio que significaba ver a Margarita contar y recontar con parsimonia las rosquilletas que luego te ibas a comer. 

A finales de los 80 el horno cerró y fue entonces cuando nació la leyenda, una leyenda que ha pasado de generación en generación cada vez más distorsionada: que si sólo tenían rosquilletas con sal o sin sal, que si contaba las rosquilletas una a una chupándose los dedos como si pasara billetes, que si se descontaba las tiraba todas al montón y volvía a empezar, que si no sonreía nunca, que si su carmín de labios era Russian Red... Lo cierto es que las rosquilletas de la Mustia han quedado grabadas a fuego en la memoria colectiva de la ciudad (hay un facebook en su honor pero no una calle) y nunca han sido superadas. 

Margarita hace tiempo que murió y dicen los juglares más viejos del lugar, que yace abrazada a Tombatossals, en la cima de nuestros mitos. El sabor de sus rosquilletas se ha perdido en la memoria de un tiempo que no volverá, pero dicen que si te pones frente al espejo con la camiseta puesta y gritas "Mustia, Mustia, Mustia", puedes llegar a percibir su olor y oír la voz de una mujer contando para sí: una, dos, tres, cuatro... 

Seguro que tenéis algún recuerdo de la Mustia. Aquí los queremos todos. Ayudadnos a los que éramos muy pequeños a no olvidar o a conocer los pequeños detalles que se pierden.

Esta y otras camisetas, aquí. 

20 comentarios:

Anónimo dijo... [Responder]

Me habéis emocionado, coño!

Anónimo dijo... [Responder]

Hace unos años vi en la sección de esquelas del Mediterraneo una que decía: Dña. Margarita....no recuerdo los apellidos. En la parte inferior de la esquela ( la mustia ) Creo que nadie sabía que se llamaba Margarita. Yo tampoco la vi nunca sonreir. Pobre Margarita, que historia guardaría detras de esas inmensas uñas rojo pasión?

Patricia dijo... [Responder]

En cuarto de carrera , año 91 en Valencia,mi profesor de cartografía me regalaba el aprobado si le traía rosquilletas de la Mustia, lastima que hubiese cerrado unos años antes.
Pues no he ido veces yo a comprarlas con mi abuelo. A mi me gustaban "les cremaetes" y es verdad que si pedias 25 ptas de rosquilletas y había que partir una te la partia por la mitad.

Anónimo dijo... [Responder]

-Posa'm quatre.
-Quatre no, tres o cinc.

Anónimo dijo... [Responder]

La parsimonia para contarlas a cámara lenta, inmutable, y uno deseoso de comérselas..pero que buenas estaban.

freedom saoirse dijo... [Responder]

Bé, la Veritat que escriure de la Mustia i fer-ho amb espanyol voldria dir que l´anomenariem "Lenta" però aixó no significa res per a un Castellonero i lo de Mustia sí. El que més m´impresionava a mi eren les seues ungles i el seus llavis....eixè color roig carmí que contrastava tant amb tot el blanc de la panaderia. Liarse amb ella al demanar era de lo més fàcil,,,,,,Quannnnnnntes ne voooooooooools? 3, no,,,,4, nooooo n ´eeeeereeeeen 5 ? . Tu tranquil..... q u e j o t e n p o s a r é l e s q u e t u v u ll g u e s.

Charito del Carrer Enmig tambè ere famosa del estil de la Mustia.

Lucia dijo... [Responder]

jajaj, m ha encantado! la dulce espera en la mustia.. yo recuerdo esas manos q pasaban del dinero a la comida como si na! eran otros tiempos!

Juanjo Montoliu dijo... [Responder]

Gran homenaje a La Mustia, a la que este pueblo ingrato no le ha dedicado una calle. Así nos va.

Anónimo dijo... [Responder]

Emocionant record. Creg que la Mustia, Margarita va morir jove per culpa de una enfermetat congénita, jo coneixía a un nebot Heliodoro que tambe la va patir.
Bones rosquilletes sempre impars, i avans d´anar al Rialto a general vore dos pelicules per sis pesetes
.

kinakreu dijo... [Responder]

i quan anaven pegadetes dos o tres juntetes...mmmm....no les trenques Margarita, no, deixa-les aixina!

Anónimo dijo... [Responder]

Bueno, a estas alturas en Mayo de 2.012 me entero de la existencia de estos comentarios sobre la Mustia. Soy sexagenario y me ha impresionado el contenido, muy acertado. Me he remontado a la niñez cuando yo visitaba la calle Gumbau. Por cierto, creo que se la conocía como ESTEFANIA y no como Margarita. A ver si encuentro respuesta para esta última observación. Y por cierto...sí era un auténtico personaje en Castellón, ella y sus riquísimas e insuperables rosquilletas. PD: Le compré durante cuarenta años y no recuerdo haber oido jamás su voz. Creo que era una persona triste y solitaria, tal vez por ello goza de mi profundo repeto allá donde esté en la actualidad.

Anónimo dijo... [Responder]

Una calle y una estatua!!!! ¿No está la de la voletera en Madrid?

Anónimo dijo... [Responder]

@AnónimoElla se llamaba Margarita, Margarita Castillo. Estefanía era su tía; la mujer algo mayor, con gafas y el pelo rubio recogido en un moño, que sacaba las enormes bandejas llenas de las ricas rosquilletas y las ponía al alcance de "la mustia".

Algo se mueve en Castellón dijo... [Responder]

gracias a todos por completar los huecos de la memoria colectiva!!

J.J. dijo... [Responder]

Que maravillosos recuerdos. Le pedía 25 pesetas, contaba las rosquilletas y al final yo le preguntaba con inocencia ¿Cuánto es? y me contestaba "veinticinco" como si yo no lo supiera.

Anónimo dijo... [Responder]

No se ha comentado el detalle de la botella de agua que escondía bajo el mostrador, y que si eras afortunado paraba de contar para echar un trago y reanudar la cuenta o mejor aún volver a empezar. Un personaje de Castellón y unas rosquilletas del mundo.

Anónimo dijo... [Responder]

YO VIVIA JUSTO DELANTE EN LA CALLE MAYOR CON ARCIPRESTE BALAGUER, ASI QUE COMIA CASI TODOS LOS DIAS, PERO EL VIERNES ERA FIJO. qUE RECUERDOS QUE NUNCA VOLVERAN, ARRIBA LA MUSTIA

Vaquita dijo... [Responder]

me he emocionadoooo!!! justo ayer hablábamos yo era muy chikitina pero lo recuerdo como si fuera a yer ese olorcito...esa impaciencia esperando.. ese cucurucho de papel gris... y ella. una...dos...tres.. aaaaaaaaaaiiiiiii que bonito recuerdooooooooo que no volverá :(

Jacint dijo... [Responder]

Tinc 52 anys i és veritat tot el que s'està comentant perqué ho recorde perfectamant, es xuplava els dits, no es reia mai, bevia aigua de la botella, es descontava continuament, als més menuts si parlàvem ens renyava.
Era un poc friki, però ens encantava i les seus rosquilletes més encara.
Haig de dir que la recepta(molt pareguda de gust a l'original) porta molt més oli que el que s'indica en la recepta que tu apuntes, jo les faig moltes vegades i se semblen molt. 250 cc de aigua i 200 cc dóli, 2 culleradetes de café de sal, 2 sobres dobles de "llimonaes" i farina la que admeta, es fan en un librell o en un bol, es barregen bé els ingredients però no s'amassen com si fora el pa, pera que no agafen força. Si les proveu vos assegure que estan boníssimes
Moltes gràcies pel teu post m'encanta.

Anónimo dijo... [Responder]

la Mustia se llamaba Margarita Castillo Mormeneo,era hija de Estefanía y Manuel.y eso de que no se reia no es cierto,pues yo la vi muchas veces reir( o algo parecido).La señora que estaba con ella en el mostrador se llamabaDolores y era su cuñada.pues estaba casada con Carlos que era el panadero y el que hacia las ricas rosquilletas y un pan insuperable del que no habla nadie pero que tampoco se fabrica ya,porque el horno era de los antiguos de leña y esos hornos ya no existen.Y todo con productos de primera calidad.

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