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#quenolollamen

jueves, 9 de febrero de 2012


"A mi no me parece mal que se casen los homosexuales, pero que no lo llamen matrimonio". Eso lo hemos oído por activa o por pasiva, por motivos semánticos, religiosos, morales, históricos... El hecho es mucho más sencillo: un homosexual, por el hecho de serlo, nunca ha tenido en este país los mismos derechos que un heterosexual. Nunca. Lo último es llamarle 'enfermo', aunque es poca cosa comparado con la persecución atroz que han sufrido durante siglos. Cárcel incluida por tener relaciones con personas del mismo sexo, y de eso no hace tanto tiempo. Incluso en algunos países, en pleno siglo XXI, existe la pena de muerte por ser homosexual.

Cambiar la palabra 'matrimonio' de las uniones de personas homosexuales es volver a discriminarles respecto a los heteros: en la práctica porque perderían derechos concretos respecto a los "matrimonios reales"; y en el plano más ético, porque volveríamos a segregar la sociedad por la condición sexual. Los derechos no se piden, se toman. El matrimonio entre homosexuales ha sido un nuevo paso en el camino por los derechos, no solo de gays y lesbianas, sino de toda una sociedad que se considere sana y justa.

Si el modelo de familia cristiana es San Jose, la Virgen María y Jesùs, el Espíritu Santo va a tener mucho trabajo este año. Si el problema es el significado de la palabra 'matrimonio', deberíamos volver a cobrar nuestro salario en sal. Es la sociedad la que llena de significado las palabras... y tal y como están las cosas podríamos dejarlo así: "Matrimonio, unión producida entre la soltería y el divorcio".

El recurso del PP en el constitucional y la campaña eclesiástica contra los matrimonios gays parece una broma de mal gusto, una mala excusa para discriminar, separar, segregar... una coartada que disimula mal una homofobia secular que todavía algunos no han superado.

A mi no me parece mal que cobren a final de mes, pero #quenolollamen salario.
A mi no me parece mal que duerman después de comer, pero #quenolollamen siesta.
A mi no me parece mal que coman por la mañana, pero #quenolollamen desayuno.
A mi no me parece mal que coman pan en misa, pero #quenolollamen comulgar.

Matrimonio es matrimonio.

Si se te ocurren otras cosas que los homosexuales no deberían llamar igual que los heteros... anímate. Compártelo con todos nosotros.

7 comentarios:

Anónimo dijo... [Responder]

MARIMONIO O LESBIMONIO SERÍAN BUENAS ALTERNATIVAS, Y EQUIPARABLES EN DERECHOS Y DEBERES.

Mrs.Hopper dijo... [Responder]

Seamos modernos, pero poco no se nos enfaden los que nos dan el dinero. A los conservadores se les da muy bien crear sinónimos para hablar de las cosas que no les gustan y aquí les ha tocado usar la palabra de verdad.
En el lenguaje esta la perversión.

fatuca dijo... [Responder]

A mi no me parece mal que se quieran, pero #quenolollamen amor.

Anónimo dijo... [Responder]

A mi no me parece mal que no paguen los trajes, pero #quenolollamen comprar.

Anónimo dijo... [Responder]

a mi no me parece mal que monten sus negocios/chanchullos pero que no lo llamen monarquía.

Mafia Rosa dijo... [Responder]

Muy bueno el cartel, chicos, os lo copio.
Que pereza los homofobos como el del comentario #1, encima anonimo. A ver que palabros proponia el lumbreras este para el voto femenino, el de los negros o el de los extranjeros, o el matrimonio entre personas de distintas religiones, o simplemente al matrimonio civil.

Anónimo dijo... [Responder]

A mí no me parece mal que existan
Pero que no lo llamen vida

A mí no me parece mal que dejen de trabajar unos días al año
Pero que no lo llamen vacaciones.

A mí no me parece mal que mezclen alimentos para comerlos
Pero que no lo llamen cocinar.

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