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cabanyal, zona desprotegida

lunes, 29 de abril de 2013

Destrucción a base de abandono, falta de inversión, falta de programas de ayuda a la rehabilitación, falta de regeneración urbanística...

El ayuntamiento lleva años comprando casas a los que se hartaron de resistir o a los que su casa no les importaba y prefirieron el dinero. Dejan caer esas casas a cachos, para luego demolerlas y obtener un bonito solar. Al principio existía la sociedad 'Cabañal 2010' encargada de ir comprando las viviendas una a una, formada por varias empresas promotoras-constructoras y el ayuntamiento. Luego las empresas han ido cayendo por la crisis o por desgana y Rita se ha quedado sola en el empeño.

Después de 20 años de destrucción, solo quieren que lleguemos a una conclusión: el barrio da asco, está fatal, da pena, hay droga, es peligroso... hay que tirarlo abajo y hacer la ampliación de Blasco Ibáñez y así los euros brotarán de las alcantarillas (lo de siempre en Valencia, vaya).

En frente, Salvem el Cabanyal es asociación vecinal por excelencia en Valencia. Organizan Cabanyal Íntim y Cabanyal Portes Obertes que son dos ideas para revitalizar el barrio, con mucho apoyo entre escritores, pintores, dibujantes... En su web explican perfectamente el plan del ayuntamiento y porqué se oponen.

Muchas escuelas de arquitectura de todo el mundo también defienden la regeneración de un barrio, que ha luchado mucho por no desaparecer y que a juzgar por las imágenes de la fotógrafa Meritxell Ahicart, aún le queda mucho por luchar. De nuevo, el vacío le sirve para hablarnos de una realidad que no queremos ver.

Un comentario que un seguidor ha dejado en facebook y que no solo complementa, sino que contrapuntea y mejora esta entrada: Aunque ahora mismo vivo en Castellón, he nacido y me he criado en el Cabanyal, es mi barrio y lo llevo muy dentro. Es donde vive gran parte de mi familia y me encanta andar por sus calles mientras saludas a los vecinos que te han visto crecer. Sé que muchos no lo entenderán al ver las fotos de un lugar destruido, pero el Cabanyal es mucho más que esas fotos, no todo el barrio es así , eso es sólo lo que nos quieren enseñar. Afortunadamente en el Cabanyal sigue habiendo mucha vida, gente que sale a cenar a la fresca, niños que juegan en la calle, una arquitectura y cerámica única llena de color. Durante años hemos vivido un proceso de degradación que ha convertido el barrio en lo que es ahora, un barrio que nunca han querido, al que le han dado la espalda, un barrio marinero lleno de gente trabajadora pero claro, al lado del mar y a escasos minutos del centro, un lugar perfecto para explotar en el "fantástico" reino de Valencia. La pena es que no sepan ver el potencial que tiene este lugar tan especial, considerado patrimonio cultural para muchos y para otros...un simple montón de basura!


















sobre costes

martes, 5 de marzo de 2013


Se ha producido un "objetivo y desconsiderado aumento de los costes respecto a los gastos presupuestado" y "En el futuro, supondrá un constante y desproporcionado desembolso económico por parte de la administración dado que la obra padece una enfermedad crónica, que necesitará una vigilancia constante y diversas intervenciones que no están relacionadas de ninguna manera con la manutención ordinaria. 

No, este párrafo no se refiere al Palau de les Arts de Valencia, ni el Museo Príncipe Felipe... es un extracto de las conclusiones del Tribunal de Cuentas italiano sobre el aumento en el coste del Puente de la Constitución en Venecia, que pasó de 4 a 10 millones de euros y le exigen a su creador, Santiago Calatrava, más de un millón de euros como uno de los responsables de las obras. 

Me encanta cuando en este país nos reímos de los italianos, mirándolos por encima del hombro. Calatrava también debió pensar que Italia eran peor que esto; que aquello sería como el jauja valenciano. ¿Quién iba a notar 6 milloncejos de nada, cuando en en la ciudad de las Artes y las Ciencias se pasaron de más de 600 millones de euros? Sí, espera que te lo pongo en número: 600.000.000 €. Aunque para Calatrava, los 1.000.000.000 € que costó no es nada comparado con el rescate a la banca

Pues sí lo han notado. Y se han enfadado. Y consideran que el cuarto puente sobre el Canal Grande de Vencia constituye un "daño duradero" para la ciudad. Igual hemos de dejar de mirar a los italianos por encima del hombro y empezar a sentir un poco de vergüenza propia por dejarnos embaucar por nuestros propios vende humos. Que publiquen y den a la oposición todos los contratos, todas las facturas, todos los papeles... No es su dinero, es el nuestro. Eso es la transparencia con la que se llenana la boca: que la información referida al dinero público no haya ni que pedirla, que todo esté al alcance de un click. Hasta entonces, sus sobres serán nuestros costes. 

Puente del 9 d'octubre. Desvío 175,8%
Presupuesto: 1 millón €. Coste: 2,73 millones €.

Estación y puente de la alameda. Desvío 185,7%
Presupuesto: 12,6 millones €. Coste: 36 millones €.

L'Hemisfèric. Desvío 77,8%
Presupuesto: 18 millones €. Coste: 32 millones €.

Museo Príncipe Felipe. Desvío 141,6%
Presupuesto: 62 millones €. Coste: 149,8 millones €.

L'Umbracle. Desvío120,9%
Presupuesto: 14,8 millones €. Coste: 32,7 millones €.

Palau de les arts. Desvío 209,0%
Presupuesto: 106,8 millones €. Coste: 330 millones €.

Puente de l'assut de l'or. Desvío156,5%
Presupuesto: 23 millones €. Coste: 59 millones €.

El Ágora. Desvío 117,9%
Presupuesto: 41,3 millones €. Coste: 90 millones €.

Fuente: Levante-EMV
 

el método Waterfront

jueves, 24 de enero de 2013


Lunes, 10 de mayo de 1999. El alcalde de Castelló, José Luís Gimeno, ha convocado a los medios de comunicación para presentar un proyecto que cambiará la ciudad. Junto al alcalde está el concejal de urbanismo, el ya fallecido Víctor Falomir. En la entrada al acto reparten dossieres con el título ‘Proyecto Castellón Waterfront’. Y José Luís Gimeno empieza a descubrir el secreto: reptilario, selvas húmedas tropicales, desiertos americanos, río artificial navegable, centro ‘Amigos del Mar Jacques Cousteau’, fuente cibernética, complejo hotelero con 2.000 habitaciones, ‘pequeña Venecia’… 420.000 metros cuadrados destinados al ocio, la cultura y la investigación científica que se ubicarán en los terrenos del Aeroclub.

Mientras los políticos desglosan las maravillas del proyecto, los periodistas escuchan atónitos. ¿De dónde sale esta idea? ¿Quién la ha desarrollado? ¿Cómo se financiará? ¿Por qué se conoce justo ahora? Víctor Falomir interviene con vehemencia: ‘Es un proyecto ambicioso, no pueblerino’. Según él todo está perfectamente estudiado, incluso los herederos de Cousteau lo conocen y lo apoyan.

Han pasado casi 14 años y ahora comprendemos lo que de verdad ocurrió aquel día. Mayo de 1999 era un mes clave. El 13 de junio se celebraban elecciones municipales, autonómicas y europeas; Eduardo Zaplana en la Generalitat y José Luís Gimeno en el ayuntamiento se jugaban la reelección. Había que dar carnaza a los votantes.

A menudo nos preguntamos por qué mucha gente sigue (o seguía) votando al PP. Seguramente las explicaciones pasan por la enorme estructura clientelar desarrollada por el partido, el férreo control de los medios de comunicación y la ineptitud de la oposición. Pero en los inicios, desde su llegada al poder, hay un elemento clave que propició un rápido crecimiento electoral y sirvió para apuntalar esa estructura clientelar: el método Waterfront.

Esta técnica consiste en la venta de falsos proyectos, la generación de expectativas. Castillos en el aire que sirven para llenar periódicos y espacios electorales. Algunos ejemplos son el propio Waterfront, Mundo Ilusión y la Ciudad de las Lenguas en Castelló o el museo de la FIFA y la esfera armilar en València. En otros casos la estafa ha ido más allá, los proyectos se han financiado con dinero público y se han hecho realidad: Terra Mítica, la Ciudad de la Luz, el aeropuerto de Castellón, la Ciudad de las Artes y las Ciencias, etc. Infraestructuras todas ellas, las realizadas y las abandonadas, con una escasa rentabilidad económica y social pero con gran rentabilidad electoral. Y mientras se construían ofrecían una sabrosa oportunidad para la comisión ilegal. Y una vez inauguradas eran perfectas para colocar a esos estómagos agradecidos que luego propiciarían la red clientelar. El negocio perfecto. Al menos hasta que llegó la crisis y se descubrió el pastel.

Por cierto, ¿qué pasó con el flamante ‘Proyecto Castellón Waterfront’? Pues que llenó páginas de diarios, cumplió su cometido y desapareció. Así de simple. Como prueba de la existencia de aquel fantasma que sirvió para ganar las elecciones, hoy sólo nos quedan los diarios de la fecha, algún artículo perdido en internet… y un dossier original de aquellos que se repartieron el 10 de mayo de 1999.